El proyecto, presentado por Matías Agoltti, Arturo Costilla y Yohans Tolke, busca ofrecer una solución accesible frente a una problemática ambiental que afecta severamente los ecosistemas locales.
El camalote se reproduce con gran rapidez, formando capas densas que alteran el equilibrio hídrico, dificultan la navegación y obstruyen sistemas de riego o plantas de energía. Hasta ahora, la región utilizaba métodos ineficientes como retroexcavadoras que dañan las márgenes de los ríos o herramientas que dispersan fragmentos de la planta, provocando que este rebrote.
La máquina opera sobre flotadores y realiza un proceso encadenado de corte, acumulación y descarga de la vegetación fuera del agua. Todo el sistema es controlado por mecanismos de líquido a presión que permiten regular con precisión la potencia y la velocidad del trabajo en cada etapa.
Entre sus ventajas destacan su tamaño compacto para ingresar a lagunas pequeñas y su facilidad para ser transportada por ruta sin requerir vehículos especiales. Además, el equipo extrae la planta de forma definitiva, lo que reduce los tiempos de saneamiento en comparación con las adaptaciones artesanales usadas actualmente.
El proyecto es económicamente viable, con una inversión estimada de 31.053 dólares y una tasa interna de retorno del 82%. Los autores resaltan que es posible resolver problemas regionales con ingeniería propia y componentes locales, sin depender de tecnología extranjera costosa.





