La ciencia busca identificar cambios en el estilo de vida que impacten significativamente en el envejecimiento cerebral y la calidad de vida de los adultos. La neuropsicóloga, Lucía Crivelli, explicó en Mitre Resistencia los alcances de su estudio para posponer la demencia en adultos: "Lo que logramos hacer es juntar investigadores de 12 países distintos de Latinoamérica y hacer un tratamiento que consiste en trabajar sobre cinco factores". Sobre el éxito rotundo que arrojó la implementación de estas conductas preventivas en pacientes con factores de riesgo, señaló: "Este grupo de personas mejoró cognitivamente un 55% más que aquellas personas que recibieron simplemente consejo médico". Respecto a las condiciones de regularidad necesarias para que estos hábitos generen un impacto real en el desempeño mental, destacó: "Tenía más efecto el haber recibido estas intervenciones de una manera regular, frecuente, intensiva y estructurada".
La sinergia entre la actividad física, la nutrición adecuada y el contacto social frecuente crea un escudo protector frente a la neurodegeneración. Al detallar los pilares específicos que componen este tratamiento multidisciplinario para la salud integral, Crivelli precisó: "Los cinco factores son la alimentación saludable, el ejercicio físico, el control de los factores de riesgo cardiovasculares, el ejercicio cognitivo y la socialización". Acerca de la posibilidad de revertir la tendencia natural al declive que se espera en poblaciones vulnerables, manifestó: "Lo esperable para esta población es que a medida que pase el tiempo vayan empeorando, y nosotros conseguimos que mejoren y mucho". En relación con la capacidad biológica del cerebro para generar nuevas conexiones incluso en la vejez, puntualizó: "La neuroplasticidad, la capacidad de generar nuevas conexiones entre neuronas y nuevas neuronas, está a lo largo de toda la vida".
El aprendizaje de nuevas habilidades y el uso de herramientas desafiantes se consolidan como estrategias clave para fortalecer la red neuronal. Sobre la importancia de someter al cerebro a estímulos que requieran un esfuerzo constante para evitar el estancamiento cognitivo, la neuropsicóloga explicó: "Necesita y requiere estímulos que sean desafiantes porque, si yo hago algo que ya sé, no estoy creando nuevas conexiones". En cuanto a las recomendaciones prácticas para incorporar estos desafíos en la vida cotidiana de forma accesible, sugirió: "Yo recomendaría que hagan algo que es completamente inhabitual y que aprendan algo nuevo". Finalmente, remarcando que el objetivo primordial es romper la rutina para diversificar las capacidades de respuesta del sistema nervioso, Crivelli concluyó: "Para algunas personas tiene que ver con romper la rutina, con desafiarse y con hacer algo novedoso que sea distinto para el cerebro".





