El encuentro, disputado en el BMO Field de Canadá, dejó al conjunto africano con grandes esperanzas de avanzar a los dieciseisavos de final como uno de los mejores terceros del torneo.
Este triunfo marcó un hito histórico para el continente, ya que Senegal se convirtió en la primera selección africana en anotar cinco goles en un solo partido en la historia de los mundiales. El marcador se abrió rápidamente a los tres minutos de juego con un cabezazo de Habib Diarra, tras un preciso córner ejecutado por Lamine Camara.
El panorama para Irak se complicó definitivamente a los 11 minutos del primer tiempo, cuando el defensor Robin Sulaka fue expulsado tras una revisión del VAR. Sulaka recibió la tarjeta roja por sujetar a Sadio Mané cuando el delantero se disponía a entrar al área como último hombre, dejando a su equipo en inferioridad numérica durante casi todo el cotejo.
En el segundo tiempo, la superioridad senegalesa fue absoluta gracias a los tantos de Ismaïla Sarr y un destacado doblete de Pape Gueye, quien ingresó desde el banco para anotar con un remate al palo y una impresionante volea de zurda. Finalmente, el mediocampista Iliman Ndiaye sentenció la goleada a los 36 minutos con un potente derechazo al primer palo.
Con este resultado, el equipo dirigido por Pape Thiaw finaliza la fase de grupos con 3 puntos y una diferencia de gol de +2, quedando a la espera de otros resultados para confirmar su pase matemático a la siguiente ronda. Por su parte, el conjunto iraquí se despide del certamen en el último lugar de la zona y sin haber sumado unidades.





