Según el testimonio, la familia descubrió el faltante de una importante suma de dinero en moneda extranjera que el joven guardaba en su domicilio, lo que orienta las sospechas hacia un posible robo ocurrido en el marco del trágico suceso.
Leticia Yamila Gómez Guardia, hermana del fallecido, reveló que Julián poseía una caja roja de seguridad oculta en un placard de algarrobo dentro de su habitación. Tras el fallecimiento, la familia notó que la caja había sido movida y manipulada, y que en su interior ya no se encontraban los ahorros que, según estiman, oscilaban entre los 180.000 y 200.000 dólares.
El dinero desaparecido tenía un fin específico, ya que la víctima estaba ahorrando con el objetivo de comprar una propiedad. Además del efectivo, la denunciante reportó que faltaban objetos de valor personal, específicamente dos cadenas de oro gruesas con sus respectivos dijes, que también se encontraban en el lugar.
Los peritajes en la escena reforzaron la hipótesis de una búsqueda dirigida, dado que la habitación presentaba signos evidentes de haber sido registrada. La hermana detalló que el colchón estaba manipulado y había ropa revuelta en la base del mismo, lo que da a entender que los autores del hecho revolvieron el cuarto hasta dar con la ubicación de la caja de seguridad.
Finalmente, la familia expresó sus sospechas hacia el entorno cercano del joven, mencionando que la novia de Julián ya habría protagonizado robos previos de sumas millonarias en pesos contra él. Este nuevo elemento aporta una veta económica a la causa judicial, mientras se intenta determinar quiénes tuvieron acceso a la vivienda y al placard de la víctima en las horas críticas tras su muerte.





