Esta iniciativa busca acompañar a quienes más lo necesitan mediante un vínculo humano basado en el respeto y la empatía, sin juzgar sus situaciones de origen. “No sacamos a nadie en situación de calle. Nos sentamos a charlar con ellos y tenemos una escucha activa”, mientras subrayó sobre la importancia de la presencia constante.
El abordaje de la organización prioriza entender la historia detrás de cada persona, reconociendo que muchos casos de sinhogarismo están vinculados a crisis emocionales o adicciones. Para Ariadna Rolón, esta labor comunitaria genera una transformación profunda tanto en quien recibe el acompañamiento como en quien lo brinda. “Realmente yo ayudo o me ayudan a mí a ser mejor persona cada día”, confesó al analizar el impacto de su vocación en la vida cotidiana.
Otro pilar fundamental del trabajo en la provincia es el apoyo a jóvenes de zonas rurales, como Marcos Suárez, quien gracias al sistema de residencias puede estudiar ingeniería sin el obstáculo económico del alquiler. El estudiante destacó que el programa es una oportunidad única para cumplir metas que inicialmente parecían inalcanzables debido a la falta de recursos. “Si hay voluntad se puede y siempre la mejor energía”, alentó el joven a otros estudiantes a sumarse a estas herramientas de progreso.
Para sostener estos proyectos educativos y sociales, la fundación lanzó una campaña que busca sumar 500 donantes mensuales a través de su sitio web oficial. El equipo local invita a la comunidad a participar de las recorridas cada lunes para fortalecer el tejido social y la solidaridad en la capital chaqueña.
Como mensaje final, los jóvenes proponen un cambio de actitud que comience por "decir más sí" a quienes están en situación de calle y a los jóvenes rurales que sueñan con una carrera universitaria. Marcos destacó que la voluntad es el motor principal para superar los obstáculos económicos, alentando a otros estudiantes a no conformarse con el "no" como respuesta. Finalmente, Ariadna invita a la juventud a sumarse al voluntariado como una experiencia enriquecedora que permite conectar humanamente con el otro, demostrando que el compromiso colectivo es la clave para cumplir metas y sanar historias.




