El costo de la canasta básica total (CBT), que marca la línea de pobreza, registró un incremento del 2,6% durante agosto, marcando su mayor variación en los últimos cinco meses. Esta suba se dio en contraste con la desaceleración de la inflación general, acumulando ya casi un año con variaciones mensuales por encima del 2%.
A raíz de estos datos difundidos por el INDEC, una familia tipo compuesta por dos adultos y dos niños necesitó ingresos por un mínimo de $1.605.497 para no caer en la pobreza durante el octavo mes del año. En tanto, la Canasta Básica Alimentaria (CBA), que define el umbral de indigencia, también experimentó un alza del 2,6%, exigiendo un piso de $726.469 para cubrir las necesidades alimentarias básicas.
Paralelamente, el organismo oficial comunicó que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) general avanzó un 1,7%, alcanzando el registro más bajo en 14 meses. Este comportamiento estuvo influenciado por la baja del 0,9% en los precios estacionales y la desaceleración en rubros como restaurantes, hoteles, recreación y cultura tras la finalización de las vacaciones de invierno.
Sin embargo, el IPC Núcleo —que excluye los factores estacionales y los precios regulados— se mantuvo estable en el 1,8%. Este indicador refleja que el proceso de desaceleración inflacionaria podría haber encontrado un piso complejo de perforar en el corto plazo.





