Ante el reclamo de una sesión especial para apurar el tratamiento del endeudamiento familiar y la prórroga de la Emergencia en Discapacidad, el oficialismo respondió con una convocatoria de urgencia a las comisiones que deben analizar estas iniciativas.
Con esta jugada, el oficialismo busca marcar el ritmo y los tiempos de la discusión parlamentaria, manteniendo el control del trámite de los proyectos. La táctica de LLA apunta a que los bloques aliados o dialoguistas no acompañen la sesión especial de la oposición, canalizando en su lugar el debate técnico e informativo en las comisiones de Finanzas, Defensa del Consumidor, Salud y Discapacidad.
La disputa por estas leyes no es menor, ya que los bloques impulsores advierten que actualmente existen más de 20 millones de personas endeudadas en la Argentina, de las cuales seis millones ya se encuentran en mora. A esto se suma la urgencia por la Emergencia en Discapacidad, una norma clave que tiene como fecha de vencimiento el próximo 31 de diciembre.
Desde la oposición salieron a cruzar con dureza la maniobra oficialista. El diputado nacional Pablo Juliano calificó la convocatoria como una "jugada distractiva" que no contempla una fecha real de dictamen conjunto ni un trabajo integrado de las comisiones. Pese a la estrategia de LLA, los sectores de la oposición confirmaron que insistirán en reunir el quorum para la sesión del 9 de septiembre, apostando fuertemente al apoyo de los legisladores que responden a gobernadores provinciales.
La tensión en la Cámara baja se incrementó luego de que la oposición demostrara su fuerza el miércoles pasado, cuando obtuvo 133 votos a favor al intentar incorporar estos proyectos sobre tablas. Aunque no lograron la mayoría requerida para su tratamiento inmediato, la cifra superó los 129 legisladores necesarios para abrir el recinto, encendiendo las alarmas de Martín Menem y acelerando la convocatoria oficial para debatir 34 proyectos de desendeudamiento el próximo miércoles 2 de septiembre.





