Claudio “Pato Strunz” Zurita, histórico baterista de Hermética y Malón, murió este lunes a los 59 años y generó una profunda conmoción en la escena del heavy metal argentino. La noticia fue confirmada por Malón y rápidamente multiplicó los mensajes de despedida de músicos, bandas y seguidores que acompañaron su extensa trayectoria.
Strunz fue una figura clave detrás de algunos de los discos más importantes del metal nacional. Su llegada a Hermética en 1991 marcó un antes y un después para la banda, ya que participó de la grabación de Ácido Argentino y Víctimas del Vaciamiento, dos trabajos fundamentales que consolidaron al grupo como uno de los máximos exponentes del género.
Luego de la separación de Hermética en 1994, el baterista continuó su camino junto a Malón, banda que fundó junto a Claudio O’Connor, Antonio Romano y Karlos Cuadrado. Con esa formación mantuvo vivo el legado del thrash metal argentino a través de discos como Espíritu Combativo y Justicia o Resistencia, además de numerosas presentaciones que marcaron a distintas generaciones de fanáticos.
Más allá de los escenarios, Strunz también dejó una importante marca como impulsor de nuevos artistas. Fue fundador de La Cueva, una sala de ensayo que se convirtió en un punto de encuentro para músicos del rock argentino y un espacio de referencia para quienes buscaban desarrollar sus proyectos.
En los últimos años había regresado a los escenarios con el espectáculo “Hermética x Pato Strunz”, reencontrándose con el público metalero. Tras conocerse su fallecimiento, colegas y seguidores despidieron a un músico que no solo fue protagonista de una etapa histórica del heavy argentino, sino también parte esencial de la comunidad que construyó alrededor de la música.





