El ex capitán de navío Claudio Villamide fue condenado a tres años de prisión en suspenso por el delito de estrago culposo, siendo el único hallado culpable en el proceso. Por el contrario, los ex oficiales Luis López Mazzeo, Héctor Alonso y Hugo Correa fueron absueltos por unanimidad de todos los cargos.
La tragedia, que se cobró la vida de 44 tripulantes, se produjo tras un ingreso de agua que generó un cortocircuito y el posterior colapso de la nave por la presión del mar. La resolución judicial determinó que el hundimiento no fue un simple accidente de la naturaleza, sino el resultado de decisiones y omisiones humanas. Los restos del submarino fueron localizados recién un año después de su desaparición por la empresa Ocean Infinity, a 907 metros de profundidad.
Este veredicto representa un hito jurídico, ya que es la primera vez en la historia argentina que se condena penalmente a un jefe naval por la muerte de sus subordinados en tiempos de paz. El debate oral en Río Gallegos se extendió por más de cuatro meses y 30 audiencias, evaluando las responsabilidades en el mantenimiento y la planificación de la misión. No obstante, al ser una pena menor, Villamide no cumplirá prisión de manera efectiva.
Las familias de las víctimas manifestaron sentimientos encontrados: impotencia ante las absoluciones de los otros tres mandos, pero también la certeza de haber vencido la impunidad frente a una fuerza poderosa. Sus abogadas sostuvieron durante todo el juicio que la tragedia era "previsible" debido al estado operativo en el que se encontraba el submarino. Para las querellas, haber logrado esta condena tras casi nueve años de lucha ya constituye una victoria significativa.
Finalmente, la batalla legal continuará, ya que las representantes de los familiares adelantaron que recurrirán la sentencia una vez que se conozcan los fundamentos el próximo 21 de agosto. El objetivo de la apelación será cuestionar tanto la magnitud de la pena impuesta a Villamide como las absoluciones de Mazzeo, Alonso y Correa. De esta manera, los familiares buscan agotar todas las instancias para profundizar en las responsabilidades penales del caso.





