La situación judicial del pastor, quien permanece privado de su libertad desde el pasado 19 de mayo, se encamina hacia una definición crucial.
La investigación, que se encuentra bajo la órbita de la Fiscalía N° 13, busca determinar la responsabilidad del acusado en una causa de presunto grooming. El religioso se encuentra actualmente alojado a disposición de la Justicia mientras se procesan las pruebas recolectadas en el marco del expediente que encabeza el fiscal Víctor Recio.
El caso se originó a partir de la denuncia de una adolescente de 16 años, quien relató haber recibido comunicaciones impropias. Según la presentación judicial, la joven habría sido contactada a través de mensajes con contenido sexual e insinuaciones enviadas desde un número telefónico que pertenecería al imputado.
Como parte de las tareas investigativas, las autoridades realizaron un allanamiento que resultó en el secuestro de dispositivos electrónicos. Estos elementos tecnológicos fueron incorporados a la causa y resultan piezas fundamentales para sustentar la acusación y evaluar el comportamiento del detenido.
El desenlace de esta instancia genera gran expectativa en la comunidad, dada la gravedad de los hechos denunciados y el rol social del acusado. La resolución del próximo lunes marcará el rumbo del proceso, determinando si el pastor continuará detenido mientras avanza la etapa de juicio.




