La disputa por el futuro del área del Caraguatá en Resistencia se encuentra en un punto crítico tras la inspección encabezada por el juez Julián Flores. Según explicó Yanel, la comunidad ambientalista espera con expectativa una resolución que ponga fin a la incertidumbre sobre este pulmón verde de la ciudad.
Durante el proceso judicial, se destacó un cambio de paradigma al considerar al Caraguatá como un "objeto de derecho", lo que obliga a preservarlo por su identidad ecosistémica. Al respecto, Mayol puntualizó: "Significa que el Caraguatá merece ser protegido por lo que es y no por lo que nos da", resaltando que el lugar posee un valor intrínseco que prohíbe intervenciones arbitrarias. Para los ambientalistas, esta mirada legal es fundamental para frenar el daño ya causado en el terreno.
La organización denunció la falta de transparencia en las obras de "limpieza" realizadas por el municipio, las cuales derivaron en un desmonte visible en la zona. "No hubo un informe ambiental ni un relevamiento, y tampoco sabemos de dónde salió el presupuesto", advirtió la referente, cuestionando también al secretario de Ambiente provincial, Mariano Moro, por no intervenir activamente en la defensa del predio municipal. La falta de información técnica sobre la logística empleada sigue siendo uno de los puntos de mayor conflicto.
Uno de los argumentos centrales de Misión Eco es la viabilidad económica de transformar el sitio en una reserva natural en lugar de continuar con obras costosas y destructivas. Mayol comparó los gastos millonarios en maquinaria pesada con la mínima inversión necesaria para un plan de manejo profesional: "Es más económico cuidar el ambiente que destruirlo y después intentar repararlo", aseguró, señalando que la gestión se podría garantizar simplemente con personal capacitado como guardaparques y guías.
Finalmente, los ambientalistas aguardan una reunión con el intendente tras varios pedidos de audiencia sin éxito para avanzar en la ordenanza definitiva del área. Con la esperanza puesta en el fallo judicial, Mayol concluyó: "Lo que más nosotros queremos hoy en día es que sea declarado reserva, que se conserve ese lugar para que todos después vayamos a disfrutar". La decisión final del juez determinará si se hace justicia por el equilibrio ambiental y el futuro de los humedales urbanos.





