Cada último sábado de abril se conmemora el Día Mundial del Veterinario, una fecha impulsada por la World Veterinary Association que pone en valor el rol de estos profesionales en la salud animal, la salud pública y el cuidado del ambiente. En este marco, especialistas remarcan la importancia de los controles periódicos y comparten recomendaciones para reducir el estrés de perros y gatos durante las consultas.
Desde la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura señalan que la tarea veterinaria es clave para prevenir enfermedades y promover hábitos que mejoran la calidad de vida de los animales. En esa línea, los chequeos regulares permiten detectar problemas de manera temprana y establecer planes de vacunación y seguimiento adaptados a cada mascota.
Las evaluaciones de rutina incluyen controles integrales que abarcan desde el estado general hasta revisiones específicas de órganos y sistemas. Según la American Animal Hospital Association, estos estudios pueden complementarse con análisis de laboratorio, especialmente en animales adultos o con factores de riesgo.
En el caso de los perros, el estrés durante la visita puede ser elevado debido a estímulos desconocidos. Desde el College of Veterinary Medicine de Cornell University recomiendan generar experiencias positivas previas, como visitas sin intervención médica, el uso de premios y el entrenamiento en casa para acostumbrarlos a la manipulación.
Para los gatos, el desafío es distinto. La organización International Cat Care advierte que son especialmente sensibles a los cambios de entorno. Por eso, aconsejan utilizar transportadoras familiares, incorporar olores conocidos y planificar traslados tranquilos para minimizar la ansiedad.
Además, especialistas coinciden en que reconocer señales de alerta es fundamental para actuar a tiempo. Instituciones como el American Kennel Club destacan síntomas que requieren atención inmediata, como vómitos persistentes, letargo o dificultades respiratorias, mientras que la American Humane Society recomienda contar con contactos de emergencia y preparación básica ante imprevistos.
La fecha funciona así como una oportunidad para reforzar el vínculo entre las personas y sus mascotas, promoviendo cuidados responsables y una relación más consciente con la salud animal.





