Virginia Gallardo atravesó un momento de profunda emoción al compartir con sus seguidores la difícil situación física que padece y que le impidió cumplir un anhelado deseo personal. La mediática correntina tenía la ilusión de participar este fin de semana de la tradicional Peregrinación Juvenil del Nordeste Argentino, pero debió dar un paso al costado debido a intensos dolores en la cadera que reaparecieron durante sus entrenamientos previos.
A través de un video publicado en sus redes sociales, Gallardo explicó entre lágrimas que la imposibilidad de realizar la caminata responde a las secuelas de las intervenciones estéticas a las que se sometió años atrás con el médico Aníbal Lotocki. En ese sentido, señaló que debió aprender a reconocer los nuevos límites que le marca su cuerpo, entre los cuales se encuentra la dificultad para recorrer largas distancias a pie.
Pese al dolor y la frustración de no haber podido acompañar la caminata de fe junto a los miles de fieles de la región, la figura pública dejó en claro que no abandonará su objetivo. Conmovida por las postales que dejó la jornada religiosa en la zona, prometió continuar con la preparación física adecuada para poder completar el trayecto hacia el santuario en una próxima edición.
En paralelo a la conmoción generada por su testimonio, Gallardo también quedó en el centro de la escena mediática por las recientes declaraciones de Martita Fort. La hija del recordado empresario Ricardo Fort reafirmó la distancia definitiva entre ambas, asegurando que no existe motivo para recomponer el vínculo y lanzando duras críticas sobre el uso público de la memoria de su padre en el ámbito mediático.





