"Transformación": la paciente espera de Humberto Gómez Lollo para tener su obra en Resistencia

En este año de Bienal de Escultura, Resistencia no solo vibra con el cincel de los artistas internacionales, sino que también nos invita a redescubrir los tesoros que ya habitan nuestras veredas.
7 de junio 2026, 11:17hs

*Por Fanny Rodríguez

Como amigo de la casa en Radio Facundo Quiroga, es un verdadero placer y un aprendizaje constante compartir charlas con Humberto Gómez Lollo, un artista que, a través de sus anécdotas y experiencias, nos enseña que el arte no es solo técnica, sino una forma de vida. Ahora caminemos, al menos imaginariamente, por la peatonal para conocer una de sus obras magistrales “Transformación”.

El mármol que esperó su consagración

Para Humberto, cada obra tiene su tiempo, y “Transformación” es el ejemplo perfecto de esa paciencia artística. Ubicada en la intersección de Avenida Alberdi y Arturo Illia, esta pieza de mármol de Carrara fue la primera que el escultor decidió regalarle al espacio público de su ciudad natal. A pesar de la insistencia de figuras como Efraín Boglietti, Humberto eligió esperar décadas antes de colocar una obra en las calles; su convicción era firme: primero debía alcanzar la madurez y el reconocimiento nacional. Fue recién después de ganar el Primer Premio del Salón Nacional cuando sintió que tenía el "honor" suficiente para que su obra conviviera en el museo a cielo abierto que es Resistencia.

"Transformación" es mucho más que un bloque de mármol de Carrara; es el testimonio pétreo de una metamorfosis que late al ritmo de la ciudad. En sus vetas blancas se adivina ese rigor conceptual que caracteriza a Humberto, logrando que la piedra abandone su inercia para convertirse en una abstracción contenida que parece dialogar con el cielo chaqueño. Esta obra simboliza ese proceso eterno entre el creador y su materia: un instante de belleza capturado para siempre en la vidriera de la gente, donde el sol y el paso de los vecinos terminan de esculpir, día tras día, su sentido más profundo.

Un camino de premios y docencia

Nacido en Resistencia en 1942, Gómez Lollo es mucho más que un escultor; es un maestro que dejó huella en las aulas de la Escuela Secundaria del Barrio 500 Viviendas y la Julio Cortázar. Su trayectoria es un mapa de éxitos que va desde Finlandia hasta Japón, acumulando galardones como el Gran Premio en el Concurso Internacional de Escultura en Nieve de Sapporo (1998) y el Primer Premio en la Bienal del Chaco (1979). Su estilo, definido por los críticos como una transición de la figuración a un concepto que, aunque no representa la realidad de forma literal, mantiene un profundo control, rigor y orden, demostrando un rigor conceptual que hoy podemos disfrutar al aire libre las 24 horas del día.

Uno de los hitos más emocionantes de su carrera ocurrió un 8 de agosto, cuando se inauguró el Museo Humberto Gómez Lollo. Esta idea, que nació en sus días de estudiante de Bellas Artes, surgió de una carencia: la dificultad de encontrar obras de pioneros como Crisanto Domínguez para estudiar. Decidido a que las futuras generaciones no pasaran por lo mismo, Humberto donó un legado de 30 esculturas a la ciudad que le brindó todo. "Si mi obra perdura, me voy a sentir muy satisfecho", confiesa el artista, quien ve en sus nietos y en los ciudadanos del Chaco los destinatarios finales de su esfuerzo.

En esta ciudad donde las esculturas están al alcance de todos, "Transformación" se erige como un símbolo de la evolución constante. Para quienes tenemos la suerte de conocer a Humberto, sabemos que detrás de cada bloque de piedra hay un hombre que cree profundamente en la libertad para expresarse. En este marco de la Bienal, su figura se agiganta, recordándonos que Resistencia es un polo cultural que no tiene nada que envidiarles a las grandes capitales del mundo.

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