Con este resultado, el equipo europeo se adjudicó el primer lugar del Grupo B con 7 unidades, mientras que los anfitriones, a pesar de la derrota, lograron la clasificación a los dieciseisavos de final como escoltas con 4 puntos.
El encuentro cambió drásticamente en el inicio del complemento, luego de un primer tiempo marcado por la intensidad física y el orden táctico. Apenas a los 40 segundos de la segunda mitad, Ruben Vargas abrió el marcador tras una asistencia de Johan Manzambi; minutos después, el propio Manzambi amplió la ventaja con un potente remate que puso el 2-0 provisional para las "Cruces Rojas".
Canadá reaccionó ante su público y logró descontar a los 30 minutos del segundo tiempo a través de Promise David, quien aprovechó un desajuste defensivo para encender el final del partido. El gol envalentonó a los locales, que encerraron a Suiza en su área buscando el empate que les hubiera devuelto el liderato de la zona, generando un clima de máxima tensión en las tribunas.
La figura del arquero Gregor Kobel fue determinante en los minutos de adición, realizando intervenciones clave ante los remates de Johnston y el propio David para sostener la victoria suiza. El ordenamiento liderado por el capitán Granit Xhaka permitió a los europeos resistir el empuje final de los norteamericanos y cerrar la fase de grupos de manera invicta.
Tras esta definición, Suiza espera rival entre los mejores terceros de la competencia, mientras que Canadá deberá trasladarse a Los Ángeles. Allí, los anfitriones se enfrentarán al segundo clasificado del Grupo A, posición que actualmente ocupa Corea del Sur, en busca de un lugar entre los mejores 16 del certamen.





