El convenio, que involucra a la empresa local Sinergium Biotech, la farmacéutica internacional CSL Seqirus y la Organización Panamericana de la Salud (OPS), proyecta generar exportaciones por unos 100 millones de dólares anuales.
La producción se realizará íntegramente en una planta nacional, mientras que la distribución regional quedará a cargo del Fondo Rotatorio de la OPS. Este mecanismo es el encargado de garantizar el abastecimiento sanitario y el acceso equitativo a los insumos médicos entre los países miembros de América Latina y el Caribe.
Para cumplir con los estándares internacionales de exportación, el proyecto contempla inversiones millonarias en infraestructura y tecnología. Sinergium Biotech ya desembolsó 25 millones de dólares para fortalecer su capacidad instalada, a los que se sumarán otros 10 millones destinados específicamente a la transferencia tecnológica.
El ministro de Salud, Mario Lugones, destacó que este acuerdo permitirá atraer inversiones y generar empleo de calidad, potenciando además a proveedores de logística y suministros especializados. Un punto clave del contrato establece que Argentina tendrá prioridad en el acceso a las dosis producidas ante un eventual incremento en la demanda sanitaria.
Este hito refuerza el posicionamiento de la industria farmacéutica argentina, que ya registra éxitos con otros productos como la vacuna antineumocócica, la cual generó ingresos por 60 millones de dólares en lo que va del año. Con esta nueva iniciativa, el país se consolida como un referente regional en el desarrollo de biotecnología de alta complejidad.





