Olga López, madre de Graciela, encabezó este miércoles 20 de mayo una segunda movilización frente a la sede de la fiscalía para exigir justicia por el femicidio de su hija.
El principal acusado es el cabo de la policía Luciano Etudie, quien se encuentra internado con custodia en el Sanatorio Chaco tras recibir un disparo en el rostro el día del crimen. Ante su reciente mejora de salud, la Fiscalía ya pudo notificarlo formalmente de la imputación por "femicidio en concurso real con homicidio calificado con el vínculo agravado", ya que el agente también cometió parricidio al asesinar al padre de Graciela.
El caso ha generado una profunda conmoción social, especialmente porque el crimen fue cometido frente al pequeño hijo de la joven. Durante la manifestación, amigos y vecinos acompañaron el reclamo con carteles y aplausos, reforzando la visibilidad de una causa que mantiene en vilo a la comunidad chaqueña por la extrema violencia del ataque.
Pese al trauma, Olga destacó que la investigación judicial está "muy bien encaminada" y que confía plenamente en el trabajo de los fiscales. Asimismo, aseguró que los hijos de Graciela están recibiendo contención afectiva por parte de sus tíos, hermanas y de la propia abuela materna, quienes se han unido para proteger a los menores tras la pérdida.
La familia aseguró que continuará manifestándose de manera constante "hasta lo último" para garantizar que el responsable no recupere la libertad. "Solo justicia", reiteró Olga, cerrando una jornada de lucha marcada por la memoria de Graciela y el pedido de una condena ejemplar para el exefectivo policial.





