El Puente Chaco - Corrientes, marca el alarmante incremento en los intentos y suicidios. A pesar de que diariamente transitan más de 20.000 vehículos por este viaducto, y de que la situación conmociona a ambas provincias, la respuesta oficial en materia de prevención es prácticamente nula. Dos jóvenes menores de 30 años se quitaron la vida arrojándose desde el puente en apenas 24 horas, un hecho trágico que subraya la urgencia de la situación y la falta de anuncios gubernamentales al respecto.
Frente a esta inacción estatal, la contención y prevención recaen casi exclusivamente en el voluntariado y la iniciativa privada. Los Ángeles del Puente, un grupo compuesto por más de 540 voluntarios, muchos de ellos chaqueños, realizan una labor fundamental. Recorren el puente las 24 horas del día en turnos rotativos, logrando intervenir en 172 intentos de suicidio entre agosto de 2023 y julio de 2025. Según Victoria Prado, una de sus integrantes, la causa más común detrás de estos intentos es la depresión, agravada por problemas familiares, pérdida de empleo o adicciones, afectando en su mayoría a varones de entre 20 y 35 años.
La magnitud del problema se evidencia en las cifras aportadas por la empresa de videovigilancia, que instaló una terminal de asistencia en el puente. En 2023 se registraron 68 tentativas, una cifra que se duplicó en 2024 con 127 intentos. Hasta fines de julio de 2025, ya se contabilizan 35 casos sospechosos que requirieron intervención de fuerzas de seguridad o salud mental, además de dos suicidios consumados en lo que va del año. La mayoría de quienes llegan al viaducto provienen del lado chaqueño, donde aún no existen protocolos de acción articulados por parte del Estado.
Esta crisis en el puente refleja una emergencia psicosocial más profunda. Según datos de la Secretaría de Seguridad de la Nación, en 2024 Chaco tuvo una tasa de 9,7 suicidios cada 100.000 habitantes, en línea con la media nacional de 9,8, mientras que Corrientes registró 7,6. En 2023, se contabilizaron 155 suicidios en el Chaco (uno cada dos días) y 74 en Corrientes (uno cada cuatro días). A pesar de la evidencia y las vidas en juego, las autoridades se limitan a "estudiar medidas que no se concretan", como la instalación de mallas de seguridad, dejando la responsabilidad en manos de voluntarios.
Tras cada intervención de Los Ángeles del Puente, la Gendarmería Nacional deriva a la persona al hospital mental del lado correntino, donde permanece una semana. Sin embargo, no existe articulación alguna con la Salud Pública chaqueña, y si bien en Corrientes asistieron con mobiliario básico para un punto de descanso, no se habló de la posibilidad de desarrollar políticas públicas para abordar esta crisis de manera integral. La situación en el Puente General Belgrano es un clamor por una respuesta estatal que hasta ahora brilla por su ausencia.







