El fiscal federal Federico Carniel solicitó este jueves penas de 13 años y seis meses de prisión para Ramón Alberto "Tito" López, 13 años para su esposa, Librada Beatriz Romero, y 12 años para sus tres hijos.
En su alegato, el fiscal sostuvo que los acusados conformaron una asociación ilícita para enriquecerse de manera personal aprovechándose de personas en estado de vulnerabilidad. Según la acusación, el dinero que debía destinarse a asistencia social terminó engrosando el patrimonio privado del dirigente y su círculo íntimo, lo que Carniel calificó como una "utilización espuria de la gente".
La maniobra delictiva incluía la utilización de fundaciones como "fachada" para captar recursos públicos en connivencia con un "Estado bobo" que no controlaba el destino de las prestaciones. A esto se suma la explotación irregular de campos obtenidos a través de mecanismos de tierras fiscales, lo que permitió a la familia extraer recursos de forma ilícita en supuesta complicidad con funcionarios públicos.
Carniel destacó la evidente inconsistencia entre las actividades declaradas por los López y su realidad patrimonial, asegurando que los fondos provienen de la corrupción y el fraude millonario. El fiscal enfatizó la "extensión del daño" causado a la sociedad, ya que los beneficios económicos obtenidos para uso personal pertenecían originalmente a todos los contribuyentes.
Además de las penas de prisión, la Fiscalía requirió una multa equivalente a dos veces el monto de las operaciones realizadas y el decomiso de todos los bienes vinculados al lavado de activos. El proceso judicial expuso cómo la ayuda social fue presuntamente desviada hacia el patrimonio personal del clan mientras sus seguidores permanecían en condiciones de precariedad.





