Desde los estudios de Radio Facundo Quiroga, Nacho Acevedo contó que su amor por el folclore nació desde muy chico gracias a su familia: “Mi papá siempre me llevaba en el auto y en la ida y vuelta de Itatí a Corrientes escuchando discos de folclore. Me iba aprendiendo los discos enteros, desde la pista uno hasta la última, y cantaba en el auto. En 2018 empecé a cantar en los escenarios y hoy llevo una propuesta joven chamamecera”.
Sobre su relación con la guitarra, explicó que fue durante la pandemia cuando se animó a aprender: “Mi papá me regaló la guitarra cuando tenía cuatro o cinco años, pero nunca me interesó hasta que llegó la pandemia. Aprendí con clases virtuales por Zoom y desde ahí no paré más. Me emocionó poder acompañar las canciones con la guitarra”.
Por su parte, Seba Flores reconoció la influencia musical de su familia: “Compartí con mi abuelo, mi tío y mi papá desde chico, pero no entendía quiénes eran. Ahora los veo como mis ídolos y me siento muy orgulloso de ser uno de los Flores. Mi mamá es la que más me banca en este camino, me acompaña a todos lados y sin ella no podría hacer muchas cosas”.
También habló de sus referentes y del repertorio que eligen para sus presentaciones: “Ortiz es uno de mis más grandes referentes, y también Facundo Rodríguez y Lucas Monzón. Siempre trato de incluir temas de mi familia y algunos arreglos para acordeón solo. Con Nacho elegimos canciones que no se tocan mucho para ponerlas en valor, pero sin dejar de lado los clásicos”.
Sobre la composición, Flores comentó que escribe la melodía y la letra a la vez: “Normalmente hago la melodía y la letra juntas, es a través de una descarga, generalmente de algo que necesito soltar. Me gusta hablar de la naturaleza y de lo que me pasa. Anoto las ideas en el celular y luego las voy uniendo para formar la canción”.





