Durante el evento, celebrado en la sede del Automóvil Club Argentino (ACA), el mandatario aseguró que la nación cuenta con "la tradición, los pilotos y la seriedad institucional" para volver a formar parte del calendario internacional de la máxima categoría.
En su discurso, el Jefe de Estado recordó que la pasión de los argentinos por el automovilismo se mantiene intacta a pesar de que la última carrera de F1 en el país se disputó en 1998 en el autódromo Oscar y Juan Gálvez. El Presidente sostuvo que durante estos 28 años de ausencia lo único que faltó fue que el mercado global volviera a ver a la Argentina como una sede viable para una competencia de semejante calibre.
Para concretar este ambicioso retorno, Milei convocó abiertamente a la participación del sector privado para financiar y desarrollar las obras de infraestructura vial y de adaptación del circuito porteño. Al respecto, defendió firmemente la gestión privada señalando que "el privado, cuando se organiza, resuelve por su cuenta lo que el Estado no puede resolver o resuelve ineficientemente".
El gran motor detrás de este renovado entusiasmo es la figura de Franco Colapinto, a quien el mandatario dedicó un guiño directo al cerrar su intervención con la frase: “Queremos ver a Franco Colapinto en la Argentina”. El joven piloto atraviesa un gran presente deportivo tras haber sumado puntos en seis de las primeras doce carreras de la temporada 2026.
Además, el futuro de la joya argentina en la máxima categoría está asegurado, ya que la escudería Alpine confirmó recientemente que Colapinto continuará como piloto titular durante la temporada 2027 junto a Pierre Gasly. Este consolidado panorama deportivo, sumado a las deliberaciones del Congreso de la FIA que se extenderá hasta el 2 de septiembre, enciende la ilusión de los fanáticos locales por volver a sentir el rugir de los motores en el autódromo de Buenos Aires.





