El reconocido cantante melódico y romántico murió este lunes tras sufrir un accidente cerebrovascular (ACV) que había derivado en su internación en terapia intensiva. Su partida generó un hondo pesar y una gran repercusión entre sus seguidores y colegas de la escena artística.
Nacido el 4 de septiembre de 1946 en Las Flores con el nombre de Alberto Orlando Otero, se mudó con sus padres a la ciudad de La Plata a los siete años, donde comenzó su temprano lazo con la música y la guitarra. A los 18 años dio sus primeros pasos profesionales en el conjunto folklórico "Los Labradores". Sin embargo, con el correr del tiempo descubrió su verdadera pasión por el género melódico, buscando imitar a su gran ídolo, Yaco Monti.
El artista construyó una trayectoria de más de cuatro décadas, alcanzando su mayor nivel de popularidad entre las décadas de 1970, 1980 y 1990. Su nombre quedó grabado en la memoria de varias generaciones gracias a éxitos inolvidables como "Dios del Olvido", "Doce rosas", "Tú eres mi destino" y "Veinticinco Rosas". Estas interpretaciones lo consolidaron como una presencia habitual en las radios y los escenarios de todo el país.
A pesar del paso de los años, Beto Orlando se mantuvo en constante actividad y contacto directo con su público. De hecho, el deterioro de su cuadro de salud obligó a suspender en los días previos su presentación planificada para el último fin de semana en el Baile 70'80'. Aquella cancelación ya había encendido las alarmas y generado profunda preocupación en su entorno y entre quienes seguían su actividad diaria.
Con la confirmación de su fallecimiento, se cierra una etapa dorada para la balada sentimental de fines del siglo pasado, de la cual fue una de las voces más queridas. Aunque el artista ya no está físicamente, su vasto legado musical compuesto por himnos al amor y la nostalgia seguirá latiendo con fuerza en la memoria colectiva de su audiencia.





