La contundente afirmación la hizo el médico mexicano Pedro Chávez Zabala, en una teleconferencia realizada para Medios y Estrategias. El profesional integra la Coalición Mundial por la Salud y la Vida (COMUSAV) que ya suma a más de mil profesionales de la medicina de 11 países diferentes, entre ellos, Argentina. Esta institución se creó hace menos de dos meses, con sus integrantes empujados por la pandemia de Coronavirus a encontrar caminos de solución bien sólidos. “En este tiempo, ya llevamos más de 7.000 pacientes positivos de covid-19 tratado entre los distintos países, usando los protocolos relacionados al dióxido de cloro”. Este profesional explicó que desde hace varios meses, él toma diariamente su dosis del protocolo preventivo que implica 10 mililitros de dióxido de cloro diluidos en un litro de agua, suministrados por vía oral durante toda la jornada. “Diariamente estoy tratando pacientes positivos de Covid 19 y yo no me he contagiado, manteniendo una permanente revisión de ello”, confesó.
El doctor Chavez explicó de qué manera actúa esta sustancia en el organismo humano. Al respecto puntualizó: “Al entrar a la mucosa gástrica y de ahí al torrente sanguíneo, se produce una disociación del cloro con el oxígeno. El primero, debido a su reactividad oxidativa selectiva va a hacia las áreas ácidas, y así es como daña las cápsiles del virus y destruyéndolas, mientras el oxígeno oxida la carga genética del virus y así lo va eliminando. Hay que aclarar que este virus forma parte de los denominados RNA a diferencias de los DNA. En este segundo grupo están como ejemplos los que provocan hepatitis o herpes que permanecen en el organismo como oportunistas esperando el momento para atacar. En cambio el Covid-19 no, como todos los RNA una vez que completan su ciclo, deja anticuerpos, inmunidad”. Asimismo, el profesional agregó como dato del uso del dióxido de cloro que “tiene la ventaja adicional de no ser tóxico, pues el cloro no circula libre sino que se une al sodio del plasma, forma cloruro de sodio, el cual luego se elimina por vías naturales”.
Este médico mexicano reconoció las críticas de muchos de sus colegas. “Claro que somos conscientes incluso de las acusaciones de la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos, conocida como la FDA. Hay muchas personas que critican pero sin tener experiencias clínicas propias, ni evidencias científicas que esta sustancia sea tóxica o genere algún tipo de daño colateral, en las dosis que estamos hablando. Por eso nosotros con la COMUSAV no sólo estamos recopilando pruebas, sino que estamos avanzando en países que se están abriendo hacia protocolos de investigación con financiación oficial, para acumular más evidencia científica, mientras se salvan vidas. Hay varios países ya involucrados que por cuestiones de seguridad no los voy a nombrar”, aclaró el médico mexicano. La evidencia de la cual habla está compuesta por tomografias, estudios de PCR, otras pruebas de laboratorio, oximetrías y demás certificaciones que se realizan antes, durante y después del tratamiento a cada persona. “Hemos salvado decenas de casos que eran graves o gravísimos”, mencionó dando incluso algunos ejemplos puntuales.
Finalmente y profundizando en la fuerte resistencia de muchos científicos siquiera a hablar del dióxido de cloro, el médico Pedro Chávez Zabala explicó: “Los médicos no son malos al rechazar esto. Muchos son reacios a admitirlo por la cantidad de años de formación que genera una estructura rígida para pensar. Entonces, de repente le muestras que una sustancia simple salva una situación por la cual en todo el mundo están muriendo miles y miles de personas, lo primero que dice un médico es que eso no existe, que es charlatanería”.
“Por ello, - insistió el médico – yo le s pido a mis colegas, de la manera más atenta, que no se aten a su excesiva formación académica; que no sean referenciólogos, es decir que leen y repiten, sin meditar cada publicación científica. Los invito a corroborar en los hechos lo que está trayendo ya no esperanzas, sino soluciones concretas. Yo remarco que hablo del dióxido de cloro prescripto por un médico y realizado en condiciones de seguridad por ingenieros químicos. Nuestro compromiso con la COMUSAV es de avanzar con firmeza para que esta información llegue a todo el mundo y así se salven muchas vidas”.






