El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, anunció que las festividades navideñas iniciarán oficialmente el próximo primero de octubre, dos meses antes de la fecha tradicional. La medida, comunicada durante su programa semanal, fue presentada como un gesto para "defender el derecho a la felicidad y la alegría del pueblo bolivariano".
Según Maduro, adelantar la Navidad busca estimular la economía, fomentar la cultura y el consumo interno, y generar un clima de festividad en medio de las dificultades sociales y políticas que atraviesa el país. La estrategia ya se había aplicado en años anteriores con resultados que el oficialismo considera positivos.
El anuncio llega en un contexto de tensión internacional, con el despliegue de activos militares de Estados Unidos en el Caribe, percibido por el chavismo como una presión sobre el gobierno. A pesar de ello, Venezuela volverá a vivir casi tres meses de celebraciones navideñas, en un intento por reforzar la unidad y el espíritu festivo frente a la crisis política y económica.





