A pesar de haber sufrido una fractura en el dedo anular de su mano derecha, el marplatense aseguró sentirse "muy bien" y despejó las dudas sobre su participación en el torneo más importante del fútbol.
La lesión se produjo durante el calentamiento previo a la final de la UEFA Europa League, donde su equipo, el Aston Villa, se consagró campeón tras vencer al Friburgo por 3-0. Sorprendentemente, el propio arquero reveló que jugó todo el encuentro con el dedo quebrado, lo que inicialmente encendió las alarmas en el cuerpo técnico liderado por Lionel Scaloni.
Desde la concentración argentina en Kansas City, el arquero fue tajante ante la consulta de la prensa apostada frente al hotel: "Llego, llego". Sus breves pero contundentes declaraciones trajeron alivio, ya que se temía que la gravedad de la fractura pudiera marginarlo del primer partido oficial de la cita mundialista.
Pese al optimismo del jugador, Lionel Scaloni decidió no contar con él para los amistosos previos que se disputarán este sábado 6 y martes 9 de junio. El objetivo del cuerpo técnico es preservar al arquero y permitir que continúe con su rehabilitación intensiva para asegurar que esté al 100% de sus capacidades físicas en el estreno del certamen.
Mientras el "Dibu" realiza trabajos diferenciados, el resto del plantel completó su segundo entrenamiento en suelo estadounidense evaluando variantes tácticas. Con la confirmación del arquero, la Selección argentina cierra una semana de incertidumbre y se enfoca plenamente en la puesta a punto final antes del inicio de la competencia.





