El Tribunal Oral Federal de Resistencia condenó a cinco años de prisión a una mujer hallada culpable de transportar más de dos kilos de cocaína ocultos en su cuerpo.
El hecho tuvo lugar en junio de 2025 durante un operativo de control de Gendarmería Nacional sobre la Ruta Nacional 16, a la altura de Río Muerto. Un perro detector de narcóticos marcó la presencia de sustancias ilegales en el asiento ocupado por la mujer, quien se trasladaba en una unidad proveniente de Salta con destino final a la provincia de Misiones.
Tras una requisa, los efectivos descubrieron que la detenida llevaba cuatro panes rectangulares de cocaína adheridos a su abdomen mediante una faja. En total se incautaron 2,259 kilogramos de la sustancia, una cantidad que, según las pericias incorporadas a la causa, permitía obtener más de 15 mil dosis umbrales.
La Justicia declaró reincidente a la acusada, dado que ya registraba una condena previa de seis años y seis meses por comercialización de estupefacientes que había finalizado en diciembre de 2024. Además de la nueva pena de cárcel, se le impuso una multa económica y se ordenó el decomiso de su teléfono celular y el dinero en efectivo secuestrado durante el procedimiento.
Para los magistrados, el delito de transporte de estupefacientes quedó plenamente acreditado por el solo hecho del traslado de la sustancia prohibida. El tribunal subrayó en su fallo que esta figura legal se configura independientemente de que se logre o no concretar la comercialización posterior de la droga.




