El fiscal Marcelo Soto los señaló como partícipes necesarios en los hechos más graves, argumentando que su aval fue fundamental para que la mujer operara dentro del sistema de salud.
La fiscalía sostiene que los exdirectivos incurrieron en incumplimiento de deberes de funcionario público y homicidio con dolo eventual. Según la acusación, sin la decisión de los directivos de sostener a Ojeda al frente de las guardias médicas, la mayoría de los hechos trágicos investigados, incluyendo la muerte de al menos un paciente, no se habrían producido.
Durante el tiempo que permaneció en el hospital, la "falsa médica" atendió a más de 1.200 pacientes y llegó a firmar actas de defunción utilizando una credencial ajena. Por estos hechos, Ojeda se encuentra actualmente bajo prisión preventiva, acusada de un desprecio absoluto por la vida humana al actuar sin los conocimientos médicos necesarios.
El fiscal remarcó que Acuña y Villalba no fueron espectadores pasivos, ya que dirigían el nosocomio en el periodo exacto en el que se realizaron estas guardias irregulares. El giro en la causa se produjo luego de que la Justicia anulara declaraciones previas para citar a ambos exdirectivos directamente en calidad de imputados.
Con esta resolución, la causa deja de centrarse solo en la mujer y comienza a investigar la cadena de responsabilidades dentro del sistema sanitario chaqueño. En las próximas semanas, nuevas audiencias determinarán la situación procesal de los exdirectores, mientras la instrucción continúa para esclarecer este hecho que ha conmocionado a la provincia.






