Gran Hermano Generación Dorada vivió una nueva gala de eliminación cargada de tensión, con un mano a mano que concentró la atención del público y terminó con la salida de uno de los jugadores más expuestos de la semana. La definición se dio tras una votación negativa.
La placa estaba integrada por cinco participantes, de los cuales fueron salvados de manera progresiva Grecia Colmenares, Luana Fernández y Eduardo Carrera, lo que dejó el duelo final entre Danelik Galazán y Nazareno Pompei.
La votación fue ajustada y mantuvo la expectativa hasta el final, cuando se confirmó que Nazareno debía abandonar la casa, luego de una semana atravesada por conflictos que lo ubicaron en el centro de la escena.
Uno de los episodios que marcó su salida fue un fuerte cruce con otra participante durante los días previos, situación que generó repercusiones dentro y fuera del reality y que fue observada de cerca por la audiencia al momento de votar.
Tras su eliminación, el juego reconfigura sus alianzas internas, con un grupo que pierde a uno de sus referentes, mientras que el resto de los participantes continúa en competencia a la espera de nuevas instancias que podrían modificar nuevamente el rumbo del programa. Este martes, prueba del liderazgo.





