Franco Colapinto transita su primera temporada como piloto titular de Fórmula 1 con un panorama desfavorable: sin pretemporada, sin conocer los circuitos y en el peor auto de la categoría. Sin embargo, el argentino de 22 años muestra una evolución constante, tanto en rendimiento como en madurez. En Hungría, donde terminó 18º, superó en clasificación a su compañero Pierre Gasly y sostuvo que está “dando el 110%”, a pesar de que la carrera fue “un desastre”.
Alpine, último en el campeonato de constructores, atraviesa una crisis interna: no introduce mejoras en el auto desde hace cinco fechas, perdió ingenieros clave y recién recuperó un jefe de equipo a comienzos de julio. Además, sufrió errores graves en boxes, como las detenciones de más de 14 segundos que afectaron a Colapinto el último domingo. Aun así, el pilarense evita las críticas, acompaña al equipo y se mostró confiado: “Ganamos y perdemos juntos. Ya van a venir las buenas”.
Desde su debut en Imola, Colapinto fue recortando diferencias con Gasly. Ya lo superó en clasificación en más de una ocasión, incluso sin conocer los circuitos. En Canadá llegó por primera vez a la Q2 y en Hungría volvió a dejar atrás al francés. Salvo un despiste en Silverstone, siempre cuidó el auto y fue competitivo, incluso bajo condiciones adversas.
Fuera de la pista, también hay señales de madurez: Franco ajustó el uso de sus redes sociales, mantiene los códigos con su equipo, entrena con disciplina y sigue trabajando en el simulador en plena pausa del calendario. Su perfil bajo contrasta con las turbulencias internas de Alpine, donde ya piensan en 2026, según reconoció el propio Flavio Briatore.
El futuro inmediato de Colapinto está asegurado: seguirá como titular lo que resta de la temporada y todo indica que también continuará en 2026. En lo que queda del año, deberá seguir sumando rodaje en circuitos que ya conoce con Williams. Con compromiso, solidez y resiliencia, el argentino ya dejó claro que está preparado. Falta que el equipo esté a la altura.





