El sector de las panaderías chaqueñas atraviesa un año complejo, marcado por la inflación, la suba de insumos y la fuerte competencia desleal que afecta a los comercios legales. En diálogo con Radio Facundo Quiroga, Alejandro López, referente de la Asociación de Panaderos del Chaco, detalló cómo estas dificultades impactan en la producción y las ventas: "Si bien arrancó septiembre, te puedo decir que agosto, después del Día del Niño, fue caótico. No esperábamos que bajen tanto las ventas. Creo que la gente se quedó sin recursos, gastaron lo que tenían para los chicos y lo vimos reflejado en nuestras ventas. Fue muy crítico".
El referente explicó los factores que incrementan los costos: "Al subir el dólar se sube la harina porque cotiza el trigo en dólares, te sube la levadura, las grasas. Tuvimos un incremento que no esperábamos. Y a eso sumale que también subieron los sueldos y, lo peor de todo, es que todo te sube y te bajan las ventas, entonces se te hace más difícil poder sobrellevar la situación".
Sobre la competencia desleal, López destacó: "Cada vez hay más panaderías ilegales que legales. Es nuestra realidad y no vemos que la saquen. No decimos que las cierren porque ellos están trabajando y tienen gente trabajando, pero que se pongan a igualdad de condiciones. Seguramente están teniendo personal no registrado, comprando materia prima no registrada, evadiendo impuestos. Es la única forma que puedas tener hoy un pan a $900, $800, $1000".
En cuanto a la provisión de pan para escuelas, el referente precisó: "Nosotros no tenemos un acuerdo, lo que hay es que te arman un precio para licitación para las escuelas y ellos deciden a quién le dan, pero siempre tiene que ser proveedor del Estado. El año pasado estaban ofreciendo pan por debajo del costo, y mi reclamo fue: fíjense qué pan le están comprando. Si van a comprarle a esa gente que es nuestra competencia desleal, lo iba a denunciar, a hacer público, porque no puede existir eso".
Sobre la perspectiva del sector de acá a fin de año, López concluyó: "Somos gente laburante que vivimos de los clientes. Vemos las pocas ventas porque la gente no tiene recursos, entonces es ajustarnos y rogar que la gente consuma para poder producir y no trabajar a pérdidas. Se viene difícil, ajustarse los pantalones como estamos acostumbrados los panaderos y esperar el garrotazo. En el interior también la están pasando muy mal, hay socios que dejaron de producir porque la competencia desleal les quitó ventas, y te empieza a quedar más mercadería, entonces tenés que producir menos".





