Joaquín Pérez, de 29 años, acusado de asfixiar a su exnovia Érica Almirón Romero, de 24, en la madrugada del lunes, está próximo a llegar a la provincia tras ser trasladado desde Corrientes. El hombre fue detenido intentando escapar a Paraguay y deberá designar un abogado antes de prestar declaración de imputado este miércoles ante la fiscal María Noel Benítez.
Érica, quien se había instalado en Resistencia por razones laborales, fue asesinada cuando estaba sola en su departamento de calle Fortín Alvarado al 100. La fiscal especializada en género, María Noel Benítez, cree que la joven le permitió el ingreso a Pérez al no percibir peligro, ya que habían sido novios y habían terminado la relación hacía solo tres meses.
Tras cometer el brutal crimen, Pérez robó el celular de Érica y el de su actual pareja, objetos que fueron crucialmente hallados entre sus pertenencias al momento de su detención. El presunto homicida fue interceptado cerca del límite con Misiones, cuando aparentemente buscaba cruzar a Paraguay en colectivo, frustrando su intento de fuga.
A pesar de no contar con antecedentes penales ni causas previas por violencia de género, Joaquín Pérez enfrenta la posibilidad de una condena a prisión perpetua si es hallado culpable. La fiscal Benítez lleva adelante una investigación "sólida, con muchas pruebas y testimonios" que permitirán elevar la causa a juicio en poco tiempo.
Mientras el proceso judicial avanza, la comunidad de Laguna Blanca, de donde era Érica, despidió a la joven con muestras de profundo dolor y consternación durante su sepelio, donde padres, vecinos y amigos brindaron su acompañamiento. Este caso subraya la complejidad y el impacto de la violencia de género en la sociedad, en particular en Chaco, donde al mes de julio ya tenemos ocho mujeres fallecidas.





