Boca Juniors logró una sufrida clasificación a los octavos de final de la Copa Sudamericana al imponerse por 4-3 en la definición por penales frente a O'Higgins de Chile, luego de perder 1-0 en el tiempo reglamentario y empatar 1-1 en el resultado global. El arquero Álvaro Montero fue la gran figura de la noche al convertirse en el sostén del equipo en el momento decisivo.
El conjunto dirigido por Rodolfo Arruabarrena no pudo sostener la ventaja conseguida en La Bombonera y atravesó momentos de máxima tensión en Rancagua. O'Higgins emparejó la serie y estuvo muy cerca de quedarse con el boleto a la siguiente instancia, pero un cabezazo de Thiago Vecino terminó en las manos de Montero cuando el local acariciaba la clasificación.
En el tramo final, Boca reaccionó con el ingreso de los juveniles. Leonel Flores estrelló un remate en el travesaño y Tomás Aranda obligó al arquero Omar Carabalí a intervenir en dos oportunidades para mantener el empate global. Sin más diferencias en el marcador, la clasificación se resolvió desde los doce pasos.
En la tanda de penales apareció nuevamente la figura de Montero, quien contuvo el remate de Luis Pavez y encaminó la serie para el conjunto argentino. Aunque Aranda desperdició la posibilidad de liquidarla al picar su ejecución, Lautaro Blanco convirtió el disparo decisivo para desatar el festejo xeneize y asegurar el pasaje a los octavos de final.
Con este resultado, Boca dejó atrás el duro golpe sufrido en el debut del Torneo Clausura frente a Deportivo Riestra y recuperó confianza de cara a lo que viene. Ahora buscará extender este impulso cuando visite a Newell's el próximo domingo en Rosario, mientras espera conocer a su rival en la próxima fase del certamen continental.





