A menos de dos meses del inicio del Mundial 2026, las selecciones atraviesan un escenario marcado por lesiones, bajas confirmadas y jugadores que luchan contra el tiempo para llegar en condiciones. El panorama genera preocupación en los cuerpos técnicos, que ven cómo piezas clave quedan afuera o en duda en la recta final hacia la máxima cita del fútbol.
En total, ya son diez las ausencias confirmadas, mientras que al menos doce futbolistas permanecen entre algodones. Las lesiones afectan a equipos de todos los continentes y modifican la planificación de los entrenadores, obligados a pensar alternativas en puestos sensibles.
Argentina no escapa a esta realidad. La atención está puesta en Cristian Romero, que sufrió una lesión ligamentaria y podría llegar con lo justo, y en Lautaro Martínez, que arrastra molestias físicas y recién retomaría la competencia en las próximas semanas. Además, el equipo ya perdió variantes importantes por lesiones de larga duración.
Brasil también suma complicaciones, con la baja confirmada de Rodrygo por una grave lesión de rodilla y otras situaciones que generan incertidumbre en el plantel. En Europa, España sigue de cerca la evolución de Lamine Yamal, mientras que otras selecciones como Francia, Alemania e Inglaterra ya tienen ausencias sensibles confirmadas.
El problema no se limita a los nombres propios, sino que refleja una tendencia creciente en el fútbol moderno. La acumulación de partidos, la exigencia física y los calendarios ajustados aumentan el riesgo de lesiones en un momento clave de la temporada.
En este contexto, los cuerpos técnicos trabajan contra reloj para recuperar jugadores y ajustar estrategias. La proximidad del Mundial obliga a tomar decisiones rápidas, muchas veces sin certezas sobre el estado físico real de las figuras.
Así, el camino hacia la Copa del Mundo se presenta más incierto de lo esperado. Entre recuperaciones apuradas, bajas confirmadas y dudas que persisten, las selecciones llegan a la cita con un desafío extra: sostener su competitividad en medio de una ola de lesiones que no da tregua.






