Las manchas en la piel son una de las consecuencias más habituales del paso del tiempo y de la exposición solar acumulada sin la protección adecuada. En el programa Salud 630, conducido por Claudio y emitido por AM 630, se abordó este tema en profundidad de la mano de la doctora María Eugenia Castello (MN 111.974), médico especialista en oftalmología y cirugía oculoplástica, docente universitaria y referente en el manejo de tecnología láser estética.
La importancia del diagnóstico: no todas las manchas son iguales
El primer paso fundamental antes de iniciar cualquier tratamiento estético o automedicarse con cremas de skincare es realizar una consulta médica para identificar el tipo de lesión:
- Melasma: Se manifiesta con manchas simétricas, principalmente en mejillas, frente, nariz y labio superior. Tiene un fuerte componente hormonal y suele aparecer o exacerbarse durante o después del embarazo. Su abordaje requiere sumo cuidado debido a la complejidad de sus causas.
- Léntigos solares: Son manchas puntuales, planas e irregulares que aparecen en el rostro, escote, dorso de las manos e incluso en el cuero cabelludo de personas con poco cabello. Representan la "factura" acumulada por la falta de protección solar en la juventud y la disminución de la capacidad regenerativa de la piel con la edad.
Cómo identificar señales de alerta: la regla del ABCDE
Ante cualquier mancha en la piel, los especialistas recomiendan prestar atención a ciertos parámetros clínicos para descartar complicaciones mayores, como el cáncer de piel (el tumor más frecuente del cuerpo):
- (Asimetría): Si la mancha es irregular en su forma.
- (Bordes): Si los contornos son difusos o mal definidos.
- (Color): Si presenta variaciones de tonalidad (marrón oscuro, negro, rojizo o blanquecino) en lugar de un color homogéneo.
- (Diámetro): Si supera los 6 milímetros de tamaño.
- (Evolución): Si la lesión cambia o crece rápidamente.
Tecnología láser y prevención médica
El avance tecnológico permite contar con diversas herramientas sofisticadas que van mucho más allá de las cremas despigmentantes o las antiguas tecnologías de luz pulsada:
- Láseres de picosegundos (Pico): Ideales para tratar pigmentaciones sin generar inflamación excesiva por calor.
- Láseres Q-Switched: Utilizados originalmente para remover tatuajes, funcionan mediante golpes de energía precisos en pieles con melasma.
- Láseres ablativos (como el CO2): Indicados para el pulido superficial de la piel y la extracción de lesiones cutáneas, ayudando a prevenir que ciertas manchas benignas (como las queratosis actínicas) evolucionen hacia un cuadro maligno.





