Boca Juniors avanzó a los cuartos de final de la Copa Argentina tras superar a Vélez por 4-3 en los penales, luego de empatar 0-0 durante los 90 minutos en el estadio Mario Alberto Kempes. El gran héroe fue el arquero colombiano Álvaro Montero, que atajó dos remates en la definición y además había salvado al equipo sobre el final del partido cuando Dilan Godoy estrelló un penal contra el palo.
Un final que pudo cambiarlo todo
Vélez tuvo la clasificación al alcance de la mano en los últimos minutos, después de que Montero derribara a Simón Escobar dentro del área tras una rápida contra. Godoy se hizo cargo de la ejecución, pero su remate pegó en el palo derecho y Boca consiguió respirar cuando parecía que el Fortín podía quedarse con la victoria.
En la tanda, Montero volvió a aparecer: le contuvo los disparos a Elías Gómez y Thiago Silvero y terminó inclinando la definición para el Xeneize. Para Boca marcaron Lautaro Blanco, Kevin Zenón, Leonel Flores y Carlos Palacios, mientras que Enner Valencia falló su remate ante Tomás Marchiori; Vélez convirtió por intermedio de Joaquín García, Escobar y Rodrigo Aliendro.
Racing espera en cuartos
Con la clasificación asegurada, Boca ya tiene rival para la próxima instancia: Racing, que había eliminado a Belgrano en la ronda anterior. El equipo de Rodolfo Arruabarrena mantiene así su camino en la Copa Argentina, después de haber dejado atrás a Gimnasia de Chivilcoy y Sarmiento de Junín.
La noche también dejó preocupación por el estado físico de Leandro Paredes, quien debió salir sobre el cierre por una molestia en el isquiotibial izquierdo y fue reemplazado por Carlos Palacios. Además, Boca ya había llegado al partido con la baja de Milton Delgado, quien sufrió un desgarro durante el entrenamiento del martes.
El Kempes también tuvo un momento especial
A los diez minutos, Sebastián Zunino detuvo el partido para que el público ovacionara a Lionel Messi, luego del anuncio de su retiro de la Selección Argentina. La AFA dispuso que ese reconocimiento se replique durante la semana en las distintas categorías masculinas y femeninas del fútbol argentino.
Boca también estrenó oficialmente su nueva camiseta suplente blanca con bastones verticales azul marino, inspirada en un diseño utilizado por el club en 1906. La casaca además recuperó un recuerdo especial frente a Vélez, ya que un modelo idéntico había sido utilizado ante el Fortín en la Libertadores 2007, una serie que Boca logró superar pese a perder 3-1 en la ida gracias al recordado gol olímpico de Juan Román Riquelme.





