Ayudar desde la resiliencia: “Pasé de piquetera a tener la mirada de una profesional”

La psicóloga social Gabriela Alfonso compartió su potente historia de vida en Consumos Problemáticos, relatando cómo pasó de ser piquetera en su juventud a profesional de la salud mental.
12 de agosto 2026, 21:09hs

Con el título obtenido en 2023, hoy se dedica a trabajar los vínculos sociales y la prevención de adicciones, asegurando que su pasado le permite comprender mejor la realidad de los sectores vulnerables. Como ella misma recordó sobre su cambio de perspectiva: "Decidí estudiar esta carrera psicología social para trabajar en los vínculos en la sociedad, para trabajar en el grupo, para trabajar en el individuo, el cómo está, cómo se siente".

Durante la entrevista, Alfonso reveló con valentía haber superado situaciones de abuso en su infancia y el descuido derivado de la adicción al juego de su madre. Explicó que este proceso de sanación, apoyado en su fe cristiana y su formación profesional, fue lo que la impulsó a especializarse en el acompañamiento de jóvenes para evitar que busquen refugio en las drogas ante traumas no resueltos. Al respecto, señaló: "Llevó bastante tiempo para poder ser libre de esa herida y de ahí empezó a cambiar situaciones".

Un eje central de su mensaje actual es la atención a los adolescentes, a quienes considera a menudo estigmatizados o ignorados por el mundo adulto. Gabriela hizo hincapié en la necesidad de que los padres apliquen la "escucha activa" y se interesen genuinamente por las emociones y el consumo digital de sus hijos para evitar el aislamiento. "Nosotros los adultos tenemos que preguntarle: ¿qué estás mirando? ¿qué está escuchando? ¿cómo está?", enfatizó la profesional, destacando que el interés genuino es una barrera contra los consumos problemáticos.

Actualmente, Alfonso integra la Red Integral, un espacio psicoeducativo que busca fortalecer los vínculos familiares y brindar herramientas de prevención en el barrio de Resistencia. Invitó a la comunidad a participar de talleres donde se abordan situaciones de violencia y comunicación entre padres e hijos, reafirmando que el diálogo es el primer paso para sanar. Para cerrar, dejó un mensaje de esperanza: "La escucha es muy importante y una vez que uno habla o cuenta de lo que le esté pasando, se libera".

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