El equipo dirigido por Lionel Scaloni demostró una notable muestra de carácter y "fuego sagrado" para revertir un resultado que parecía sentenciar su eliminación del certamen. Con este triunfo, la Albiceleste se metió entre los ocho mejores del mundo y mantiene viva la ilusión del bicampeonato.
El inicio del encuentro fue sumamente complejo para el conjunto nacional, que recibió un "baldazo de agua fría" a los 14 minutos cuando Yasser Ibrahim anotó de cabeza para los africanos. La situación se tornó aún más dramática cuando el arquero Mostafa Shobeir le atajó un penal a Lionel Messi y, ya en el segundo tiempo, Mostafa Ziko estiró la ventaja para Egipto a los 22 minutos del complemento tras un contragolpe letal.
A pesar de la adversidad, la reacción argentina comenzó a los 79 minutos con un cabezazo de Cristian "Cuti" Romero, asistido por Messi. Solo cuatro minutos después, el propio capitán se reivindicó al capturar un rebote en el área y marcar el empate transitorio con un potente remate, desatando la euforia de los presentes. La presión de la "Scaloneta" no cesó hasta lograr la igualdad que parecía milagrosa momentos antes.
El golpe final llegó a los 93 minutos de juego, cuando Enzo Fernández conectó un centro perfecto de Lautaro Martínez para sellar el 3-2 definitivo. La remontada histórica provocó una profunda emoción en el cuerpo técnico; de hecho, Lionel Scaloni se mostró visiblemente conmovido tras el partido, destacando el esfuerzo y la entrega de sus jugadores.
Tras esta clasificación "para el infarto", Argentina se prepara para enfrentar en cuartos de final al ganador del cruce entre Colombia y Suiza. El próximo compromiso tendrá lugar el sábado 11 de julio en la ciudad de Kansas City. El equipo nacional llega fortalecido tras superar una prueba de fuego que puso a prueba su jerarquía como campeón defensor.





