El artista murió "en paz" mientras dormía en su residencia de Viladecans, Barcelona, tras haber pasado su última tarde realizando una de sus grandes pasiones: la pintura. La triste noticia fue confirmada por su compañero de banda y creador del grupo, Xavier Font.
Los reportes iniciales indican que el deceso se produjo por un fallo cardíaco durante la madrugada, a pesar de que Arjona llevaba una vida tranquila y sana. Sus allegados relataron que se acostó a descansar con normalidad y ya no volvió a despertarse. Sus restos serán trasladados y velados en el tanatorio Àltima Viladecans en las próximas horas.
Arjona fue una pieza clave en la identidad de Locomía desde su nacimiento en Ibiza en 1983, desempeñándose no solo como músico sino también como el diseñador de los icónicos trajes de hombreras kilométricas. Sus compañeros lo definieron como "el alma, el movimiento y la lealtad incondicional" de un sueño que cambió sus vidas y revolucionó la moda con el uso de los abanicos mágicos. Su esencia quedará marcada en la historia de la música disco y pop de los años 80 y 90.
Bajo su liderazgo, la banda alcanzó un éxito masivo en España y Latinoamérica, cosechando múltiples discos de oro y platino. La relevancia del grupo fue tal que Freddie Mercury los invitó a su cumpleaños y utilizó sus zapatos en el video "I'm Going Slightly Mad", mientras que David Bowie los eligió para abrir sus conciertos en 1990. Manolo formó parte de la alineación más recordada junto a figuras como Xavier Font, Gard Passchier y Luis Font.
Su partida genera una profunda conmoción en el mundo del espectáculo, siendo el cuarto miembro histórico de la agrupación en fallecer tras las muertes de Santos Blanco, Frank Romero y Francesc Picas. Excompañeros como Carlos Armas y Juan Antonio Fuentes lo despidieron con emotivos mensajes, destacando su nobleza, su generosidad y su sonrisa eterna. Su luz se eleva ahora como un referente indiscutido de una época dorada del pop en español.






