Lyudmyla Mysko llegará a la Bienal 2026 a esculpir el orden invisible del universo

La escultora ucraniana presentará una obra con una propuesta que invita a reflexionar sobre la relación entre materia, espacio y conciencia.
24 de junio 2026, 12:34hs

La Bienal Internacional de Escultura del Chaco 2026 sumará una de las presencias más potentes de su edición: la escultora ucraniana Lyudmyla Mysko, reconocida a nivel mundial por su trabajo que trasciende la forma para indagar en lo invisible. Su participación en Resistencia promete ser uno de los puntos más destacados del encuentro internacional.

Nacida en 1971 en Kiev, Mysko se formó en la Facultad de Bellas Artes y la Academia Nacional de Bellas Artes de su país, consolidando una carrera académica sólida en escultura. Sin embargo, su trayectoria rápidamente se expandió más allá de Ucrania, con presencia en más de 30 países y más de 150 simposios, festivales y exposiciones internacionales.

Su recorrido incluye escenarios artísticos de alto nivel en Australia, Francia, India, Corea del Sur, Estados Unidos, Palestina y otros países, donde fue reconocida con múltiples distinciones. Entre ellas, el Gran Premio de la Bienal Internacional de Arte de Ivano-Frankivsk y premios de diplomacia cultural en distintos puntos del mundo.

En los últimos años, Mysko mantuvo una intensa actividad internacional con participaciones en India, Chipre y Dubái, reafirmando su lugar dentro del circuito contemporáneo de la escultura en piedra. También integra organizaciones internacionales como la ISSA y la Unión de Artistas Profesionales Ucranianos, vinculada a la UNESCO.

Para la Bienal del Chaco 2026, la artista presentará “Metaestructura”, una obra que propone una reflexión sobre la arquitectura invisible del universo, donde el espacio, el tiempo y la conciencia se entrelazan en un orden profundo que no siempre es perceptible a simple vista.

Boceto de “Metaestructura”, de Lyudmyla Mysko. Fuente: www.bienaldelchaco.org

La propuesta no se presenta como una respuesta cerrada, sino como una experiencia abierta que invita a la interpretación del espectador, donde la materia se convierte en lenguaje y la escultura en pregunta.

Como es tradición en la Bienal, las obras realizadas durante el evento pasarán a formar parte del espacio público de Resistencia, consolidando a la ciudad como un museo a cielo abierto donde el arte dialoga con la vida cotidiana y el paisaje urbano.

MÁS LEÍDAS

Te puede interesar