La querella que representa a la familia de Axel Alejandro González presentó un nuevo escrito ante el Equipo Fiscal Especial en el que solicitó la citación a declaración de imputado y la detención de tres policías de la Comisaría Segunda de Fontana, al considerar que la prueba reunida en la investigación ya permitiría sostener una sospecha fundada sobre su posible participación en los hechos vinculados a la desaparición del joven.
La presentación fue realizada por el querellante Ricardo Ariel Osuna, con el patrocinio de la abogada Celeste Segovia, y alcanza a los efectivos identificados como R.O.B., G.A.M. y C.M.T., quienes integraban el móvil policial N-156 durante la noche del 16 de mayo y la madrugada del 17 de mayo de 2026, franja horaria en la que Axel fue visto por última vez.
Según el planteo de la familia, la hipótesis de una posible intervención policial dejó de sostenerse únicamente en sospechas iniciales y ahora se apoya en un conjunto de testimonios, informes y medidas de prueba que, analizados en conjunto, ubican a personal policial en la escena y en el momento previo a la desaparición del joven.
Entre las pruebas mencionadas se incluyen declaraciones de testigos que describen persecuciones, movimientos de móviles policiales en la zona y la posible presencia de Axel dentro de un patrullero, además de registros audiovisuales y mensajes atribuidos a la víctima donde manifestaba encontrarse rodeado de policías horas antes de desaparecer.
La querella también incorporó la declaración de una agente policial que habría identificado a los ocupantes del móvil N-156 en el área investigada, junto con otros testimonios que refieren antecedentes de hostigamiento previo hacia la víctima y que aportan a la reconstrucción de los movimientos durante la madrugada clave del caso.
En el escrito, además, se advierte que los efectivos continúan en funciones dentro de la fuerza de seguridad, lo que podría implicar un riesgo de entorpecimiento de la investigación debido al acceso a registros internos, documentación y posibles fuentes de prueba aún no incorporadas al expediente.
Por ese motivo, además de la imputación, la querella solicitó la detención de los policías y la aplicación de medidas de coerción, mientras que la Fiscalía deberá ahora analizar el planteo y definir si corresponde avanzar con los pedidos en una causa que sigue profundizando su línea investigativa más sensible.





