El debate sobre la ética en los nuevos formatos digitales pone bajo la lupa la responsabilidad de los editores frente a la emisión de contenidos sensibles. Al aire de Mitre Resistencia, el secretario de redacción, Gonzalo Abascal, reflexionó sobre el actual escenario mediático: "La nota intenta una reflexión sobre lo que ocurrió con este episodio en Luzu y en qué contexto de los medios se da esto: un periodismo que está en un momento sumamente complicado donde los límites se han corrido". Sobre la pérdida de estándares profesionales y el impacto de las narrativas vigentes, señaló: "Hay prácticas que se están perdiendo y ese tono con el que Florencia Peña dijo la barbaridad que dijo es el mismo tono con el que se habla de casi todos los temas".
La dirección de los canales de streaming enfrenta cuestionamientos por la aparente falta de control sobre los discursos que se difunden de manera masiva. Al referirse al papel del dueño de la plataforma en la supervisión de los mensajes, Abascal precisó: "La reacción de Occhiato fue querer correrle el cuerpo a su responsabilidad y él es el dueño de Luzu, es el que define los contenidos y no puede quitarse; él es responsable". Respecto al estilo comunicacional que caracteriza a la señal para conectar con su audiencia, manifestó: "Ese tono anecdótico, divertido, liviano y superficial es una responsabilidad de Occhiato porque es de Luzu, no exclusivo de Florencia Peña. Él no puede decir que no tiene nada que ver". En relación con los peligros de priorizar el impacto sobre la rigurosidad, puntualizó: "Cuando se juega sin red están los riesgos que corrió ayer Florencia Peña, porque jugar a intentar jugar al periodismo tiene el riesgo de que pase lo que pasó".
La trayectoria de las figuras públicas en el manejo de la prensa descarta la posibilidad de descuidos en declaraciones que generan alto impacto mediático. Sobre el conocimiento que posee la actriz acerca del funcionamiento de la industria del espectáculo, el redactor sostuvo: "No creo en la ingenuidad e inocencia de Florencia Peña porque hace 40 años que es una figura y conoce absolutamente todos los trucos de cómo generar impacto". En cuanto a la hipótesis de que la filtración de información fuera un accidente por distracción, explicó: "No es alguien inexperto al que esto le puede pasar por apresuramiento, ella es muy viva y ese argumento, por lo menos yo, no lo creo". Finalmente, sobre la intencionalidad detrás de la conducta de la protagonista, Abascal concluyó: "Ella sabe perfectamente qué decir, cómo decirlo y cuándo decirlo, por eso no creo que haya sido un error".





