Este dato confirmó la tendencia de desaceleración de los precios por segundo mes consecutivo, tras el 2,6% registrado en abril. Con esta cifra, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) acumuló una suba del 14,7% en los primeros cinco meses de 2026.
En términos interanuales, la variación de los últimos doce meses alcanzó el 33,2%. El reporte oficial destacó que la inflación núcleo, que no contempla precios regulados ni estacionales, perforó la barrera del 2% al situarse en un 1,9%, lo que representa su nivel más bajo en ocho meses y señala una menor inercia en la suba de precios.
Al analizar por rubros, la división de Comunicación encabezó los aumentos del mes con un 3,4%, traccionada principalmente por los servicios de telefonía, seguida por Educación con un 2,9%. En el extremo opuesto, los rubros de Prendas de vestir y calzado (0,3%) y Bebidas alcohólicas y tabaco (0,8%) fueron las divisiones que mostraron las variaciones más leves a escala nacional.
El resultado de mayo representó una sorpresa desinflacionaria para el mercado, ya que el consenso de los analistas y el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) proyectaban una cifra más alta, en torno al 2,3% o 2,4%. Esta moderación en la dinámica de precios coincidió con la medición de la Ciudad de Buenos Aires, que también registró una inflación del 2,1% durante el quinto mes del año.
Pese a la desaceleración del índice general, el impacto en el costo de vida sigue siendo elevado para los sectores más vulnerables. Según datos oficiales, una familia tipo necesitó $1.498.741 durante mayo para no caer bajo la línea de pobreza. Al mismo tiempo, el rubro de Alimentos y bebidas no alcohólicas continuó siendo el de mayor incidencia en la variación mensual en casi todas las regiones del país.





