La expresidenta argentina Cristina Fernández de Kirchner cumple este miércoles un año bajo prisión domiciliaria, luego de que la Corte Suprema dejara firme la condena a seis años de cárcel e inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos en la causa Vialidad. La resolución marcó uno de los episodios políticos y judiciales más trascendentes de los últimos años en el país.
El 17 de junio de 2025 comenzó formalmente el cumplimiento de la pena en su departamento del barrio porteño de Constitución. Desde entonces, el domicilio se convirtió en un punto de referencia para la militancia kirchnerista, que mantuvo una presencia constante en las inmediaciones en señal de apoyo a la exmandataria.
El régimen impuesto por la Justicia incluyó monitoreo mediante tobillera electrónica y restricciones específicas para las visitas. A lo largo de estos doce meses, la defensa de Fernández de Kirchner presentó distintos planteos para flexibilizar las condiciones de prisión, aunque los tribunales rechazaron los pedidos y mantuvieron las medidas vigentes.
Uno de los aspectos más visibles de este período fueron las apariciones de la expresidenta desde el balcón de su vivienda. Esas intervenciones generaron respaldo entre sus seguidores, pero también cuestionamientos de sectores opositores y vecinos de la zona, lo que derivó incluso en debates judiciales sobre los alcances de la prisión domiciliaria.
A un año de la confirmación de la condena, el caso continúa teniendo fuerte impacto político. Mientras el kirchnerismo mantiene activa la campaña por la liberación de su principal referente, la situación judicial de Cristina Kirchner sigue siendo uno de los temas que más divide al escenario político argentino.





