El descubrimiento se habría producido en la zona sur de Resistencia, específicamente en las inmediaciones de calle Nicaragua y calle 18, a unos mil metros del lugar donde se localizaron los primeros indicios del caso.
En el operativo habrían intervenido diversas divisiones bajo la supervisión del ayudante fiscal Víctor Krumel, incluyendo personal de Canes, el Gabinete Científico y Bomberos. Los efectivos habrían llevado adelante las "tareas de rigor en el lugar" para asegurar la zona y recolectar las evidencias que permitirían avanzar en el esclarecimiento de lo ocurrido con el joven, quien sería buscado desde septiembre de 2025.
Durante el procedimiento se habrían secuestrado siete piezas óseas y elementos personales que serían fundamentales para la causa, tales como "dos rosarios —uno de color claro y otro oscuro—" y una prenda de vestir tipo bóxer. Asimismo, a unos 60 metros de los restos, los peritos habrían encontrado lo que parecería ser "cabello" humano, lo que aportaría nuevos datos a la investigación sobre el hallazgo.
Este avance se daría a solo diez días de que aparecieran los primeros restos del joven el pasado "viernes 24 de abril", los cuales habrían presentado un "avanzado estado de descomposición". En aquella oportunidad, el hallazgo habría ocurrido en la intersección de calle 19 y avenida Nicaragua, donde también se habría encontrado el Documento Nacional de Identidad del desaparecido.
Finalmente, la totalidad de los restos óseos serían trasladados por el personal de Bomberos hacia el Instituto de Medicina y Ciencias Forenses (IMCIF). Allí, los especialistas realizarían el "correspondiente análisis" científico para confirmar si las piezas y pertenencias halladas coinciden fehacientemente con la identidad de Gusak y determinar las causas de su fallecimiento.






