El empresario chaqueño, Fernando Molina, visitó los estudios de Radio Facundo Quiroga, en el programa Kaníbal, para compartir su visión como referente del sector privado y actual gestor de proyectos estratégicos en la provincia. Con una trayectoria que inició a los 19 años por necesidad familiar, Molina relató su evolución desde la venta de madera hasta la consolidación de un corralón especializado en materiales sanitarios, una experiencia que hoy le permite analizar la realidad económica con el pragmatismo de quien conoce el esfuerzo de sostener un comercio frente a las crisis. Para el empresario, el crecimiento del Chaco está intrínsecamente ligado a la capacidad de innovar y a la generación de una sinergia real entre la producción y los servicios logísticos que movilizan la economía regional.
Su mirada sobre la actualidad destaca que las crisis son momentos de oportunidad donde la eficiencia administrativa debe ser la prioridad absoluta para no depender de factores externos. Molina subrayó que el éxito de cualquier gestión, ya sea propia o vinculada al interés público, reside en la capacidad de autofinanciarse y competir con estándares de excelencia, pagando impuestos y sueldos a partir de la propia facturación. Bajo esta premisa, enfatizó que la modernización tecnológica y la inversión en bienes de capital son los únicos caminos posibles para reducir costos y brindar soluciones que estén a la altura de un mercado global cada vez más exigente.
En el plano social, el invitado puso el foco en el efecto multiplicador que genera la actividad económica en las comunidades locales, mencionando cómo el movimiento de transporte y la logística dinamizan sectores que van desde el combustible hasta la venta ambulante. Según su análisis, este "derrame" de la producción es lo que termina impactando en el bolsillo del ciudadano común y en la calidad de vida de las familias, especialmente en fechas sensibles como las fiestas de fin de año. Molina defendió fervientemente la idea de que la gestión debe ser metódica y transparente, buscando siempre que el beneficio de los negocios se traduzca en una mejora tangible para la infraestructura de la región.
Finalmente, el empresario reflexionó sobre el cambio de paradigma en el consumo y la necesidad de que los procesos de distribución sean cada vez más rápidos y precisos. Al entender que la logística interviene en todos los procesos de la cadena de valor, Molina concluyó que la provincia necesita líderes que comprendan la importancia del control y el almacenamiento estratégico para evitar faltantes en áreas sensibles. Con un mensaje de optimismo basado en la previsibilidad climática y productiva, reafirmó su compromiso de seguir involucrando a perfiles del sector privado que, sin venir de la política tradicional, busquen transformar la realidad mediante una gestión orientada a resultados concretos.





