El hombre, de 77 años, se encontraba desaparecido en Resistencia desde el 6 de mayo, lo que había generado una intensa búsqueda en la capital chaqueña.
El hallazgo se produjo en una zona de malezas y el cadáver presentaba un avanzado estado de descomposición. A pesar de las condiciones en las que fue encontrado, la fiscalía interviniente ordenó el traslado del cuerpo para realizar peritajes científicos que permitieran establecer fehacientemente su identidad.
La identificación técnica fue posible gracias a un cotejo papiloscópico y estudios de laboratorio realizados por el Departamento de Antecedentes Personales. Los resultados de las fichas necrodactilares arrojaron un saldo positivo, confirmando científicamente que se trataba del hombre buscado.
Actualmente, la investigación continúa bajo la carátula de "supuesta muerte dudosa" mientras se esperan los resultados de la autopsia para determinar las causas del deceso. Su hija, Sonia, ya había reconocido las prendas de vestir en el lugar del hallazgo, señalando que el pantalón y la remera coincidían con los de su padre.





