Aunque la importación de sus famosos autos eléctricos no está prevista para el corto plazo, la compañía abrió oficina propia para centrar sus primeros negocios en el sector de la energía y la infraestructura.
Como primer paso de esta expansión, la firma estadounidense selló un acuerdo estratégico con YPF para desplegar una red de cargadores eléctricos rápidos. El plan contempla la instalación de 17 estaciones de carga durante el segundo semestre de este año, comenzando en el AMBA y Nordelta para luego desarrollar corredores que conecten Buenos Aires con Rosario, Mendoza y la Patagonia.
El proyecto más ambicioso bajo análisis es la creación de un mega data center en Neuquén, desarrollado en conjunto con YPF Luz. Esta iniciativa buscaría aprovechar el gas de la zona para el suministro energético y podría encuadrarse en el denominado "Súper RIGI", un esquema de promoción para inversiones que superen los 1.000 millones de dólares.
La llegada de Musk al país tiene un fuerte componente geopolítico ante la competencia de empresas chinas en la región. Además del centro de datos, se evalúa la provisión de súper baterías de respaldo para el sistema eléctrico nacional, una tecnología de soporte para redes saturadas que la empresa ya comercializa exitosamente en Chile.
El presidente de la petrolera estatal, Horacio Marín, visitó recientemente la Gigafactory de Tesla en Texas y destacó la escala tecnológica de la compañía. Para avanzar en estos acuerdos de innovación y almacenamiento energético, se espera que una delegación técnica de la firma de Musk visite Buenos Aires y la Patagonia durante el próximo mes de julio.





