Según explicó Quimey, el espacio surgió como un experimento para observar “qué sale de esta combinación”, realizándose los lunes de 20:00 a 22:00 en el espacio cultural Galatea. Castillo enfatizó que se trata de un lugar de “exploración” y no simplemente de un taller convencional.
La actividad está diseñada tanto para artistas experimentados como para personas sin conocimientos previos, ya que el enfoque principal es la conexión emocional. Quimey asegura que el laboratorio “propone como explorar la sensibilidad de las personas más que las habilidades”, permitiendo que los participantes se desconecten de la rutina diaria. Al reflexionar sobre los beneficios de esta práctica, la actriz afirmó con entusiasmo: “Creo que te hace un poco más feliz”.
Durante la entrevista, Quimey comparó la experiencia escénica con el juego infantil, destacando la importancia de recuperar la capacidad de asombro y el uso de la imaginación. “Es como cuando éramos chicos, que jugábamos a que somos doctores o hadas; es un lugar hermoso para escaparse un ratito”, señaló la artista al invitar a los interesados a sumarse a la propuesta. Para ella, el arte funciona como un refugio necesario para “sentir cosas” en un mundo que a menudo se vuelve automático.
Finalmente, la artista detalló que también dicta un taller de danza contemporánea los martes en el espacio Artemisa, recordando a los alumnos asistir con ropa cómoda y agua. Como requisito fundamental para el movimiento, solicitó evitar el uso de jeans y tener “disponibilidad para descalzarse”, permitiendo una mayor libertad en el piso. Los interesados pueden incorporarse durante las próximas clases contactando directamente a la profesora al 3624-005164 o asistiendo a los lugares de encuentro.






