La delegación chaqueña, junto a padres, hermanos y una community manager, se encuentra unida acompañando a los adolescentes en uno de los escenarios con más trayectoria del país.
El debut en el certamen trajo consigo una carga de ansiedad que superó cualquier actuación previa de los chicos. Diego describió la intensidad del momento previo a subir a escena: “A ellos le tocó la primera parte hace unos días, les temblaba hasta las orejas”, e incluso mencionó que hubo lágrimas de emoción una vez que finalizaron su presentación. A pesar de los nervios iniciales, el grupo logró completar su repertorio con éxito bajo la atenta mirada del jurado.
Uno de los mayores desafíos para el conjunto fue adaptarse a la rigidez del concurso, que impide el contacto con los espectadores. El representante explicó que este formato es inusual para ellos, ya que “no se puede ni saludar al público, ni pedir un sapukay, nada”. Esta norma representó una dificultad extra, dado que los integrantes de Los Chimichurri están acostumbrados a interactuar constantemente para animar la fiesta.
Ahora, el grupo aguarda con expectativa los resultados del jurado, que se darán a conocer el sábado por la mañana. Independientemente del veredicto, Sandoval destacó el valor del aprendizaje obtenido durante este viaje y las peñas compartidas: “Nosotros sumamos experiencia por experiencia, y todo suma”, reafirmando que el grupo "va por todo" en su carrera musical.






