La actividad fabril en Argentina volvió a mostrar signos de debilidad durante el segundo mes de 2026, registrando una retracción interanual cercana al 3% y una baja mensual del 0,8%.
Entre los sectores más golpeados destaca la industria automotriz, que sufrió una caída mensual del 8,1% debido a la fragilidad del consumo interno y la menor demanda externa. Otros rubros, como el textil, el metalmecánico y el acero, también arrastran saldos negativos, con sectores específicos como el de calzado y cuero desplomándose más de un 20%.
El freno en la demanda también impactó en el comercio exterior, provocando que las exportaciones hacia Brasil retrocedieran un 2,6% en febrero. Esta situación es especialmente crítica para el país, ya que los vehículos y sus autopartes representan casi el 50% del volumen total del intercambio bilateral con el socio regional.
Por su parte, el ámbito de la construcción presentó resultados mixtos: mientras los despachos de cemento bajaron, el Índice Construya registró un repunte del 15% respecto a enero. A pesar de este alivio puntual, la producción de insumos para este sector todavía se mantiene un 20% por debajo de los valores registrados hace cuatro años.
Como contrapartida, solo algunos segmentos lograron crecer, destacándose el de sustancias y productos químicos con una suba del 7,2% impulsada por los agroquímicos. No obstante, la tendencia general de la industria sigue afectada por el estancamiento del mercado interno y una demanda global que no termina de traccionar la recuperación del sector.





